Sómos una empresa de carácter familiar localizada en la ciudad gaditana de Sanlúcar de Barrameda y  con más de 65 años de historia al servicio de nuestros estimados clientes.

Nuestros orígenes  se remontan  a 1947, cuando D. Juan Guerrero Ibáñez y su esposa Mercedes Santiago Ibáñez, abren un pequeño local, en la Calle Ancha, donde se vendían leche y dulces artesanales como las tortas, bizcochadas o magdalenas  que D. Juan Guerrero, gracias a sus conocimientos como Maestro Pastelero, elaboraba en un pequeño horno sito en la Calle Regina y que enseguida tuvieron la aceptación y el reconocimiento de los sanluqueños/as de la época.

Aunque eran tiempos difíciles gracias al esfuerzo y al buen hacer de D. Juan Guerrero y Mercedes el negocio fue floreciendo y permitió la compra de un horno propio que facilitó ampliar el negocio con nuevas recetas y productos elaborados siempre de forma artesanal, con mimo, dedicación, utilizando las mejores materias primas y persiguiendo un único objetivo. Ofrecer el mejor producto al cliente.

El negocio fue evolucionando y ganándose el respeto y el corazón no sólo de los sanluqueños/as sino también de las personas de otras localidades y provincias que venían a nuestro modesto local a adquirir los deliciosos productos que allí se elaboraban y vendían.

La entrada de la segunda generación de la mano de sus hijos Juan y Mercedes, supuso un nuevo impulso al negocio que, aprovechando los conocimientos que desde niños fueron adquiriendo del negocio, incorporaron nuevas recetas y productos estableciéndose  el nombre del obrador como BOLLERÍA LA MERCED.

BOLLERÍA LA MERCED, logró convertirse no sólo en un negocio de referencia en la localidad sino también el lugar predilecto de los sanluqueños/as para disfrutar de los exquisitos productos que allí se elaboraban.

Mientras, el negocio avanzaba hacia el futuro trabajando duro una niña, llamada INMACULADA NIETO GUERRERO,  pasaba sus horas de ocio entre azúcar y harinas aprendiendo los más íntimos secretos del mundo de la pastelería de la mano de su tío.

A medida que crecía en edad también crecía su respeto y amor por el trabajo que sus antepasados realizaron hasta que, en 2007, llegó el momento de tomar el testigo e iniciar una nueva etapa.

Después de más de 65 años llenos de duro trabajo, ilusión y satisfacción BOLLERÍA LA MERCED sigue trabajando con los mismos secretos y procedimientos sin olvidar el objetivo que nuestros abuelos nos inculcaron: Ofrecer el mejor producto a nuestros clientes.